Camas

6 - Ombu cama en madera de roble detalle de la pata.

Vivir con Madera, Cuidados de la madera, con Aceites y Ceras naturales.

Vivir con Madera, cómo cuidarla, alimentándola con Aceites y Ceras naturales

La Madera es el único material que cumple la doble función de almacenar el CO2 previamente absorbido por los árboles y al mismo tiempo reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. Continuar leyendo

La madera sostenible

La Madera sostenible y autóctona del País Vasco

La Madera autóctona. País Vasco, País Verde.

“La madera es el recurso natural más antiguo de que dispone el hombre. Tiene además el valor inapreciable, por no decir único, de ser la sola fuente natural de recursos que el hombre es capaz de ir renovando. El petróleo se acabará un día, las minas de carbón y otros minerales se agotarán. Pero un bosque bien cuidado, o sin cuidar, irá produciendo madera indefinidamente”
Hugh Jonson.

El bosque, durante todo el tiempo que permanece en pie y sobrevive, es una gran máquina que almacena energía y la mayor parte de los elementos esenciales para la vida.

El concepto de “rendimiento sostenible” es fundamental en el planteamiento de los bosques creados por el hombre. En términos generales esto significa que, si los árboles necesitan cincuenta años para llegar a su plena madurez, cada año puede talarse una cincuentena parte del bosque y debe ser repoblado en la misma proporción. Esta tala permitida, se establece cuidadosamente mediante la valoración de muestras tomadas durante un periodo de varios años y es corregida regularmente.

La gestión forestal sostenible se practica de forma cada vez mas rigurosa en toda Europa y la superficie forestal va aumentando.
En Euskadi desde hace mas de 50 años hemos ido plantando arboles y hoy un 55% de territorio esta cubierto de arbolado, lo que significa que estamos a la cabeza de Europa junto con Suecia que tiene un 62% y Finlandia con un 70%. El haya es la frondosa que ocupa una mayor extensión.

El debate y sensibilización mundial sobre cambio climático, a supuesto un redescubrimiento y valorización de la madera por su contribución a la lucha contra el cambio climático al tratarse de un material renovable con capacidad de absorción de CO2. El uso de la madera es bueno medioambientalmente, ya que es la única materia orgánica renovable, con un aprovechamiento integral durante todo su ciclo de vida ( una vez terminado su uso puede reincorporarse a la naturaleza, ó servir de producción energética), que puede usarse a gran escala, y que posibilita un desarrollo sostenible, respetuoso con el medio ambiente y el equilibrio ecológico.

En el país vasco se trabaja la madera maciza desde hace muchos años con un saber especifico que asegura la calidad del producto final. Hay una tradición y cultura de la madera. Las carpinterías mantienen formas tradicionales de trabajo combinadas con la maquinaria mas moderna, la mayoría de ellas son empresas familiares que han sabido trasmitir su bien hacer generación tras generación alimentando siempre el gusto y amor por este material tan noble. La buena preparación de las nuevas generaciones ha aportado elementos innovadores en el sector en cuanto a nuevos usos y diseños.

La madera está y va a estar de moda en el futuro ya que ofrece muchas ventajas desde la perspectiva de la sostenibilidad y el ahorro energético al ser el único material con balance negativo de emisiones de CO2. Por eso la proporción de madera en las casas ira aumentando en la medida en que crezca la conciencia ecológica, como se observa ya en otros países europeos como Alemania y Austria, donde la región de Vodalberg por ejemplo se ha convertido ya en referente de diseño sostenible y hoy se considera el “Silicon Valley” de los artesanos de la madera.

Es importante entender que la madera es un producto vivo y respira es decir, puede absorber humedad y volver a soltarla en situaciones de ambiente seco. Por otro lado cada pieza de madera es única en cuanto a estructura y conducción de fibra. Debido a esto, la no-uniformidad del color que se da en la madera es inevitable y forma parte de su encanto natural.
Este elemento natural ha sido utilizado desde hace siglos por el hombre y sin embargo gracias a la aplicación de la tecnología moderna, se presenta como un nuevo material con grandes oportunidades y ventajas para el futuro. La tecnología de transformación de la madera, en evolución continua en las últimas décadas, permite optimizar más sus características y propiedades.
La madera ejerce también efectos positivos en nuestra salud al moderar y regular la humedad ambiental gracias a sus propiedades higroscópicas y evitar la transmisión de la energía estática.
Cuando se mantiene en condiciones adecuadas, principalmente con el grado de humedad adecuado y ventilada, constituye uno de los materiales de más durabilidad.
La madera nos ofrece una estética natural y una calidez y confort que se trasmite a los ambientes que crea. Rodearse de madera, con su color y su olor aporta tranquilidad y belleza al entorno contribuyendo a mejorar el estado emocional de las personas.
En el País Vasco hemos crecido rodeados de árboles, hemos trepado por sus ramas, nos hemos calentado con ellas en el invierno y nos hemos cobijado bajo sus sombras en el verano. Tenemos los ojos llenos de verde, amamos la madera porque siempre hemos estado entre ella. En Haiku-Futon queremos compartir con nuestros clientes este sentimiento, transformándola en productos bellos, de diseños limpios y atemporales pensados y creados para toda la vida, porque la madera es un material noble que nos puede acompañar siempre y siempre lo hará aportando calidez a nuestro entorno.

Sabéis que vuestras opiniones, sugerencias y experiencias son muy valiosas para nosotros, podéis utilizar este espacio para compartirlas.

Autorizamos la utilización de este artículo, sólo si se publica su origen.
Creado y publicado por Haiku-Futon®

https://www.haiku-futon.com/

Historia y evolución de las camas y colchones

Evolución de las camas y los colchones en el pasado, presente y futuro.

La cama en el pasado, presente y futuro. Evolución de las camas y colchones a lo largo de la historia y su proyección de futuro

 

Los hombres primitivos, al igual que algunas tribus actuales se acomodaban en lechos de hojas secas y pieles o cualquier otro material que les aislara del suelo y les diera un poco de confort. En esta época, la tribu dormía en masa sobre el colchón para combatir el frío y para sentirse más protegidos frente a los depredadores.

En el s IV a.c. los faraones egipcios descubren ya los beneficios de elevar una estructura a forma de cama. La cama egipcia tenia un rebuscado pie decorado con tallas y un simple apoyo en la zona de la cabeza. En Egipto la posición del colchón era un símbolo de la posición social así mientras el faraón colocaba su colchón en altura mediante un armazón de madera, la gente común dormía en cualquier rincón.

Más adelante los griegos primando la belleza a la comodidad, desecharon los colchones y fabricaban piezas de descanso con madera, piedra o mármol a las que acoplaban una sencilla estructura de muelles, que consistía en tiras de cuero entrelazadas y telas. Algunas veces llevaban patas de plata y oro. Los etruscos hicieron también lujosas camas parecidas a las de los griegos.

Las camas romanas, hasta la disolución de la República se caracterizaban por su enorme sencillez, después sobrepasaron en esplendor a las griegas y etruscas. En la época romana se recuperó la figura del colchón y se mejoró, añadiendo como relleno en principio paja y después lana de Mileto y finas plumas de ave con las que también rellenaban cojines y almohadas. En esta época destaca el uso del colchón como punto de reunión. El colchón servia para dormir por la noche, reclinarse o recibir visitas durante el día y tumbarse en él mientras se comía.

En la Europa Occidental, después de Jesucristo y hasta finales del s. XII , desapareció el lujo en las camas. En la época de Carlomagno como prueba de distinción se compartía la cama con el compañero de armas o con el huésped a quien se quería honrar, sin que la esposa del que recibía se marchara a otro lecho. En las camas se acostaban a veces toda la familia junta siendo por ello de tamaños muy grandes.

Durante los s. XII y XIII prácticamente todos los castillos y mansiones señoriales tenían camas, pero los dormitorios como tales no se configuraron hasta el s. XVIII. Hasta ese momento las camas estaban en la sala y se utilizaban durante el día como divanes. Por la noche se separaban con cortinajes. De esta forma apareció el dosel que colgaba de un armazón que se apoyaba en cuatro postes colocados en las esquinas de la cama. Durante la Edad Media las colgaduras indicaban la posición económica y las de las clases acomodadas tenían importantes bordados. Las camas también fueron aumentando de tamaño hasta que en el s. XV, adquirieron proporciones enormes sobretodo entre la realeza. La cama con dosel, incluido el cortinaje, siguió siendo habitual mucho tiempo después de que se pusieran de moda los dormitorios. La ostentación exagerada, que caracterizaba las camas de épocas anteriores, fue desapareciendo cuando se empezaron a fabricar camas en series al alcance de todas las clases sociales. El armazón de hierro fue introducido por los franceses a finales del s. XVIII y se erigió como modelo en muchos hogares europeos. Las camas de latón se hicieron en Inglaterra hacia 1830 y perduraron hasta comienzos del s. XIX

Fuera de Europa su evolución esta menos documentada pero parece que han sufrido menos cambios con el paso de los siglos. Los maoríes neozelandeses dormían en esteras hechas con corteza de maderas y los japoneses sobre colchones rellenos de algodón, futones enrollables que se apoyaban directamente sobre un suelo de tatamis hecho de paja de arroz prensada, viendo la armonía de sus cuerpos parece esta una buena costumbre que han sabido mantener hasta nuestros días como se puede comprobar al visitar los ryokanes.

En Nueva Guinea las camas eran de madera y tenían cabeceras talladas con cabezas humanas que vigilaban a los espíritus malvados. En algunas zonas de África el pie es la parte más importante de la cama.

En el continente americano, existían dos elementos básicos para dormir que aún subsisten y son; el petate y la hamaca. El petate designa una estera hecha de tiras entretejidas de hojas de palma que sirve para sentarse y acostarse sobre ella. La hamaca describe un lecho colgante, generalmente de red, con una malla abierta y suelta y algunas veces hecho con tela. Muy común en pueblos y ciudades ha sido también el catre de tijera que se compone de dos largueros y cuatro piezas cruzadas sobre los que se apoya cuando se despliega. El lecho suele ser de tela resistente o de cuerdas entrelazadas. En Argentina se ha utilizado tradicionalmente el catre de cuero.

Historia y evolución de las camas y colchones - hamaca

Historia y evolución de las camas y colchones – hamaca

A mediados de 1850 aparece el muelle cónico y se integra al colchón, naciendo así el colchón de muelles actual que poco a poco se fue perfeccionando, por ejemplo se enfundaron cada uno de los muelles que componían un colchón en un saco de tela individual para evitar así el ruido. Se diseñó también en esta época un colchón de agua exclusivo para evitar la aparición de úlceras en los enfermos hospitalizados durante largo tiempo. Sin embargo pese a estos sistemas el colchón de lana fue habitual en Europa hasta bien entrado el siglo XIX y persistió porque el colchón de muelles resultaba caro. En Alemania utilizaban también como relleno de los colchones el crin de caballo. Poco a poco las ventas de colchones de muelles aumentaron hasta llegar al Beautyrest, un colchón de muelles comercializado en EEUU que se apoyaba en el testimonio de grandes genios de la época como Edison, Henry Ford o Marconi.

A partir de la década de los 30 apareció el colchón de látex. Sin embargo su uso se vio acotado por su alto precio en comparación con el de muelles que se fue abaratando gracias a su producción mecanizada. Junto al látex también se crearon otros rellenos muy populares como la goma espuma de poliuretano. El colchón de picado de espuma se utilizó ampliamente durante la década de los cincuenta. En las últimas décadas se ha ido generalizando el colchón de látex. Hay dos tipos el látex 100% sintético que es un derivado del petróleo y el látex 100% natural que procede del árbol del caucho. Utilizándose también combinados con un porcentaje de látex natural y otro de látex sintético. Hasta la década de los noventa, la elección del colchón se debatía entre la firmeza de los muelles y la adaptabilidad del látex. Sin embargo, hacía tiempo que se conocía otro material, el viscoelástico, fruto de las investigaciones de la NASA para aliviar la presión del cuerpo. Entre sus propiedades están la adaptabilidad y la envolvencia que aporta al cuerpo durante el sueño, generando una especie de estado de ingravidez. Hoy en día el colchón viscoelástico esta en pleno auge y su consumo se acelera. Sin embargo este colchón solo marca un punto y seguido dentro de la particular historia del colchón.

En los momentos actuales envueltos por la gravedad de las crisis que nos obligan a introducir criterios de sostenibilidad en todo lo que producimos y consumimos el viscoelástico como material sintético 100% que es, una espuma de poliuretano con un coste medioambiental elevadísimo tiene difícil su supervivencia. Aunque es cierto que en la búsqueda por nuevos materiales respetuosos con el medio ambiente, algunos laboratorios europeos han eliminado hasta un 30% de componentes derivados del petróleo y los han sustituido por otros de origen vegetal, el viscoelástico de última generación tiene todavía un elevadísimo porcentaje de componentes derivados del petróleo y a pesar de que estas aportaciones recientes son bienvenidas no son suficientes para justificar el producto. El petróleo es un recurso natural escasísimo que tiene una vida ya muy limitada por haberlo explotado sin medida durante todo el siglo pasado, nos toca ahora reinventar modelos sostenibles de descanso o quizá volver la vista a aquellas culturas como la japonesa que han sabido cuidar este sin alejarse de los criterios que les permiten mantener el hilo de conexión con lo que resulta más natural y sencillo.

Cómo van a ser el colchón y las camas del futuro esta por ver pero lo que parece claro es que tendrá que cumplir los requisitos que nos marque una disciplina que empieza a despuntar, la nueva ecología industrial que estudia el impacto medioambiental, el impacto sobre la salud y el impacto social de toda la cadena de producción de un producto determinado en todo su ciclo vital desde la fabricación hasta la eliminación. El “cuanto más barato mejor ” va a ser sustituido por el “más sostenible mejor, más sano mejor y más humano mejor”. En este nuevo paradigma que se abre debemos comprender que lo esencial va ser conseguir hacer las cosas cada vez más sencillas y que será necesario recuperar el amor y empatía por la naturaleza que perdimos al enamorarnos de la vida urbana.

En lo que respecta a la cama y colchón del futuro estoy segura que el camino va a ser la vuelta a los elementos naturales como la madera para las bases de camas y el látex natural y las fibras naturales para los rellenos de los colchones, la creatividad consistirá en saber aprovechar al máximo los recursos naturales sin explotarlos más allá de lo necesario, y en descubrir nuevos usos de materiales que siempre han existido pero quizá no los hemos analizado en toda su profundidad.

Sabéis que vuestras opiniones, sugerencias y experiencias son muy valiosas para nosotros, podéis utilizar este espacio para compartirlas.

Autorizamos la utilización de este artículo, sólo si se publica su origen.
Creado y publicado por Haiku-Futon®

https://www.haiku-futon.com/

9 - Cama de madera Itaca detalle de la esquina y patas.

Distinguir la madera maciza o madera noble de los chapeados

Distinguir una madera maciza de un chapeado.

Macizo significa: sólido – duradero – puro – sin mezcla – pesado – lleno (no hueco). Con ello ya podemos hacernos una idea del significado de madera maciza.

El material de la madera es natural, “puro”, “sin mezcla” y reelaborado en forma de objetos para la vivienda posee un alto valor debido a su durabilidad. Se trata de muebles que con los años aumentan en belleza. Si alguna vez sufre un daño alguna vez puede repararse o restaurarse, lo cual compensa el posible derroche de material. Es evidente que tales muebles no solo no aumentan innecesariamente nuestros vertederos de basura, sino que constituyen una alternativa a los productos seriados de corta vida. También, cada vez, juega un papel mas importante el rechazo al empleo de posibles productos nocivos en los muebles de materiales artificiales, cuyo riesgo es muy inferior o pude incluso descartarse en el empleo de madera maciza.
Lentamente se esta imponiendo una nueva forma de ver las cosas. El mueble de madera maciza, camas, sofás camas, mesas y sillas, facilita esta reflexión, ya que gracias a su estructura y a su dibujo de aguas natural desprende calor, vitalidad y una atmósfera personal.

Para la construcción de estos muebles se requieren tanto diseñadores como técnicos. Cualquier diseñador hábil reconoce el rico campo de acción que se abre frente a él y sabe que una estructura de acabado visible es algo más que un elemento decorativo. No obstante, solamente cuando esta conserva su función original se cumple este requisito

La versatilidad de la madera maciza, originada por la riqueza de matices de la naturaleza, permite aplicaciones casi infinitas: una madera finamente estriada puede emplearse en contraste con otra bellamente veteada, y las nudosidades pueden constituir un centro de atención cuando son trabajadas de forma sugestiva.

Los muebles de madera maciza son un valor seguro que resiste muy bien el paso del tiempo y nos llevan a una cultura en la que la belleza, la calidez y la sencillez nos conquistan y nos envuelven. El mueble de madera te invita a relacionarte con el de una forma activa, admirando y alimentando su belleza con sus cuidados. Utilizar la cera sobre la madera de vez en cuando es la mejor manera de cuidarla dejando así que el paso del tiempo sobre ella sea una ventaja en lugar de un inconveniente.

En Haiku-Futon fabricamos exclusivamente con madera maciza todos nuestro muebles: camas, sofás-camas, mesillas, mesas y cómodas.

Lo que mas diferencia un mueble de madera maciza de otro chapeado, o hecho con aglomerados chapeados es la manera en la que envejecen, hoy en día el mercado esta lleno de maderas chapeadas, que son vendidas como macizas, que en un principio por sus diseños y buenos acabados resultan de una belleza adecuada, sin embargo el paso del tiempo los castiga pronto revelándose todas sus carencias.

Creo que es importante recuperar el valor de una cultura en la que las cosas se hacían para toda la vida y se cuidaba de ellas en contraste con la cultura del sinsentido de comprar compulsivamente lo barato para usarlo poco y tirarlo pronto y volver a comprar. Hoy ya hay demasiados indicios para darnos cuenta que no nos podemos permitir actos tan inconscientes, es urgente recuperar el criterio de valorar y cuidar aquello que adquirimos.

Sabéis que vuestras opiniones, sugerencias y experiencias son muy valiosas para nosotros, podéis utilizar este espacio para compartirlas.

Autorizamos la utilización de este artículo, sólo si se publica su origen.
Creado y publicado por Haiku-Futon®

https://www.haiku-futon.com/

3 - Cama Futami detalle cabezal

Dudas sobre las camas


Esta es una lista de las dudas más típicas respecto a las camas, si tiene alguna que no esté resuelta en este apartado envíe un mensaje por correo electrónico a: info@haiku-futon.com

Contenidos:

¿Llevan las camas el somier incluido?
Todas nuestras camas llevan incluido un somier de láminas de madera rígida y maciza.  Este tipo de somier es el más recomndable para que nuestro descanso sea lo más equilibrado y placentero posible, a la vez permite una gran aireación del futon, colchón o viscoelástico, por lo que es ideal para cualquiera de los utilizados hoy en día.
Volver a contenidos

¿Es necesario ponerle a la cama tatamis?
Solamente es necesario cuando podemos colocar una cama de una medida igual ó superior a 160cm. de ancho, de tal manera que podamos aprovechar el espacio sobrante. El tatami no es un somier, y no permite una aireación suficiente para el futon ó colchón, pero si es muy agradable estar sobre él. Por lo que es ideal en camas de 180cm. ó de 210cm. de ancho ya que una vez que se ha retirado el futon (doblado por la mitad hacia la cabecera), permite aprovechar el espacio de la cama para otras actividades como: estiramientos, relajación, masaje, estudio…
Por lo que aunque coloquemos una cama que ocupe la mayor parte de la habitación, éste espacio siempre se le podrá dar una segunda utilidad.
Volver a contenidos

¿Son realmente de madera maciza?
¡Sí! Todas nuestras camas son de madera maciza, solamente algún complemento de las mismas como los cajones están hechos con otros materiales, cosa que siempre lo verá especificado en sus características. En este momento nuestra fábrica se encuentra en el proceso de implantar el sistema de calidad:
UNE-EN-ISO 90001:2000, por lo cual garantizamos como prioritario nuestro compromiso con la misma.
Volver a contenidos

¿Puedo comprarla sin cabezal?
¡Sí! El cabezal es siempre opcional y en los precios viene marcado de forma desglosada.
Volver a contenidos

¿Que tipo de barniz llevan?
Llevan un tratamiento a base de un barnizado ecológico de la prestigiosa y conocida casa alemana “LIVOS”. Que incluye dos tipos de aceite: “meldos” para la primera mano y “kunos” para la 2ª. Son aceites endurecedores de la madera. Y damos un acabado final con cera “bekos”. Este tipo de tratamiento resalta la veta y deja a la madera respirar con el poro abierto, además es completamente inocuo para personas y animales.
Volver a contenidos

1 - Comoda y mesillas Ombu en haya de 3 y 2 cajones en haya y en color natural

Madera y medioambiente

Haiku-Futon ha intentado reducir al mínimo el impacto ambiental en sus actividades, siendo la base de nuestro trabajo: el utilizar los recursos de manera eficiente, ambiental y económicamente.

Todas las maderas de los muebles que fabricamos son tratadas con productos naturales y provienen de talas controladas.

Prácticamente toda la materia prima empleada por Haiku-Futon en sus productos es madera maciza. La madera es renovable, reciclable y biodegradable. Es un buen material desde un punto de vista medioambiental, siempre que proceda de bosques bien gestionados.

Haiku-Futon exige que la madera de nuestros productos no se origine en bosques naturales intactos, a menos que esté certificada. Nuestro objetivo a largo plazo es que se haya verificado que toda la madera que utilizamos proviene de bosques bien gestionados, es decir, de bosques que hayan obtenido un certificado de buena gestión según un estándar reconocido por FSC.

Barnizando con productos Livos.

Barniz ecológico

En Haiku-Futon todos los productos que fabricamos y terminamos en color “natural” llevan un tratamiento de un barniz ecológico de la prestigiosa y conocida casa alemana:

Que incluye dos tipos de aceite de sellado:
Aceites de sellado (endurecedores y protectores de la madera):

  • “Meldos” para la primera mano
  • “Kunos” para la segunda mano

Acabado final:

  • Cera “Bekos” también de la casa LIVOS.

Este tipo de tratamiento resalta la veta y deja a la madera respirar con el poro abierto, además es completamente inocuo para personas y animales.

 

Los aceites de sellado LIVOS

Son aceites de acabado que forman una ligera película superficial de brillo satinado después de 2-3 manos.
Permeable al vapor de agua, resistente al agua.
La cualidad más importante del aceite es que impermeabiliza la madera de forma muy efectiva, protegiéndola del deterioro natural del paso del tiempo, la humedad relativa del aire, del polvo…
Es un tratamiento muy natural que deja apreciar la calidad y veteado de la madera, aportando una ligera tonalidad que según pasa el tiempo va adquiriendo riqueza y belleza.

Los productos LIVOS se distinguen por su elasticidad, son fáciles de aplicar con brocha y por el aspecto y resultado de sus acabados:

  • Son fáciles de aplicar y de renovar.
  • No emiten olores molestos ni nocivos: tienen el aroma agradable de las nobles sustancias que los componen.
  • Son inocuos para la salud y el medio ambiente.
  • Tienen un efecto antiestático que repele el polvo.
  • Crean un ambiente armónico en el hábitat, con efectos positivos sobre sus ocupantes.

Barnices al agua

En Haiku-Futon para dar color a nuestros productos en “tintado wenge y tintado blanco” hemos sustituidos los barnices tradicionales por “barnices al agua”; son más ecológicos y beneficiosos que los barnices tradicionales. Tienen ventajas ambientales; para la salud de personas y animales, ya que se evitan la inhalación de vapores nocivos.
Con este proceso ecológico de barnizado, prácticamente se eliminan los COVs (componentes orgánicos volátiles).
Las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COVs) pueden ser perjudiciales para la salud de las personas y el medio ambiente.
Además de la procedencia de fuentes naturales, fundamentalmente bosques y explotaciones forestales, los COVs presentan fuentes de origen antrópico representadas principalmente por el uso de disolventes y otros productos en el sector industrial, así como por la combustión incompleta en el transporte.

Cama Itaca - Haiku-Futon-1

Cama tatami, ¿Tatamis en la cama?

Cama tatami, cama japonesa, ¿es necesario añadir tatamis a la cama?:

Todas las camas de tatami son camas que están diseñadas y preparadas para incorporar tatamis en la base, aunque también pueden no llevarlos. Todas las camas de tatamis de nuestro catálogo sirven para cualquier tipo de futon o colchón, llevan un somier de madera maciza incluido y no son necesarios los tatamis, son opcionales.

Solamente son necesarios los tatamis en la cama cuando tenemos espacio para poder colocar una cama de una medida igual o superior a 160cm. de ancho.

En la cama japonesa de tatami, es bonito y práctico dejar un espacio visible de tatami, es decir colocar un futon o colchón que no cubra toda la superficie, de forma que el espacio libre haga de banco o mesilla y ofrezca una estética diferente. El Tatami de Haiku-Futon es de origen japones, elaborado con materiales 100% naturales: corazón de paja de arroz recubierto por una suave estera de Igusa de bambú con certificado sanitario

El tatami no es un somier, y no permite una aireación suficiente para el futon o colchón, pero sí es muy agradable de estar sobre él. Por lo que es ideal en camas de 180cm. o de 210cm. de ancho, ya que, una vez retirado el futon (doblándolo en dos o tres partes hacia la cabecera), permite aprovechar el espacio de la cama para otras actividades como: estiramientos, relajación, masaje, estudio… Por lo cual, aunque coloquemos una cama de un ancho que ocupe la mayor parte de la habitación, resultará un espacio al que se le podrá dar una segunda utilidad.

Ver modelos de camas para tatamis

Autorizamos la utilización de este artículo, sólo si se publica su origen.
Creado y publicado por Haiku-Futon®

https://www.haiku-futon.com/

Marco de tatamis con 2 tatamis de 90x200cm.

Tatamis – Tatami: cuidados y mantenimiento

Los tatamis o tatami es un producto sorprendentemente duradero y fácil de limpiar, requiriendo sólo de un trapo o un aspirador con cepillo incorporado. Es bueno cepillar los tatamis con un cepillo suave de ropa siempre en el sentido de la fibra de igusa.
Lo principal es que mantenga el tatami siempre alejado de la humedad por eso si se utiliza el colchón o futon directamente sobre el tatami lo mejor es elevar este un poco del suelo con una base de madera para facilitar su aireación, y si se utiliza el colchón o futon sobre el tatami dejando este directamente apoyado en el suelo conviene retirar a menudo el futon dejándolo separado o un poco retirado del tatami para que en no quede nunca humedad retenida.

Cuidados periódicos

  • Pasa un trapo húmedo por su superficie con regularidad.
  • Cuando pases el aspirador, mueve el cepillo en la dirección del junco.
  • Levanta los tatamis una vez al año para que puedan airearse bien.

Cuidados especiales

Si los muebles hacen una hendidura en el tatami:

  • Rocía el agujero con agua y plánchalo con una toalla mojada.

Si el tatami se mancha con tinta:

  • Enjuágalo con leche, a continuación absórbelo con una bayeta. Repite la operación si es necesario.

Si el tatami se mancha con aceite:

  • Empapa el aceite con harina ó talco, al cabo de poco rato límpialo con el aspirador.

Si el tatami se mancha con carboncillos ó pinturas:

  • Raspa suavemente con una bayeta humedecida y sécalo con un paño seco.

Si el tatami se mancha con un rotulador:

  • Límpialo con un limpiador de esmalte para las uñas.

Si se mojara el tatami con gasolina, queroseno u orina:

  • Empápalo con sal ó harina y rápidamente pasa el aspirador. Después enjuágalo muchas veces con una tela apretada y retorcida.

Si el tatami se quemara:

  • En caso de que la quemadura sea pequeña, pon Celo (cinta adhesiva) para evitar así que no se haga más grande.

Si el tatami empezara a enmohecerse por tener humedad retenida durante mucho tiempo:

  • Levántalo del suelo, deja que se airee durante unos días, límpialo suavemente con un cepillo, humedece la parte afectada con un poco de alcohol y a continuación sécalo bien con una tela de algodón.

Autorizamos la utilización de este artículo, sólo si se publica su origen.
Creado y publicado por Haiku-Futon®

https://www.haiku-futon.com/

Marco con tatamis y futon. Haiku-Futon®

El Tatami clásico Japonés, y la cama japonesa de Tatami

El Tatami clásico japonés, la cama de tatamis japonesa, el tatami como suelo, uso del tatami desde su origen hasta nuestros días. Mantenimiento del tatami.

En Haiku-Futon llevamos 20 años importando los tatamis y adecuándolo a nuestro estilo de vida. Desde el principio diseñamos y creamos un estilo natural y elegante de camas japonesas que tienen una belleza singular.
Nuestros tatamis naturales están compuesto de una espesa capa de paja de arroz, son los tatamis clásicos de paja de arroz, recubiertos por una suave estera de Igusa. En Haiku-Futon garantizamos que todo el material de los tatamis que suministramos es de origen Japonés , allí se recoge, se seca debidamente respetando los tiempos naturales y se somete a un tratamiento natural para garantizar que no quede ningún tipo de bacteria. Aportamos un certificado biosanitario del tratamiento aplicado. Para su manufacturación el material se lleva a Taiwán donde se elabora siguiendo las técnicas tradicionales.

Uso actual del Tatami Japonés

EN Haiku-Futon, actualmente disponemos de 5 medidas de tatamis 70×200, 80×200, 90×200, 90×180 y 90x90cm. Con ellas podemos ofrecer camas de todas las medidas 140, 150, 160, 180 y 210cm. En las camas japonesas de tatamis lo bonito es dejar un espacio de este libre, es decir colocar un colchón que no cubra toda su superficie de forma que el espacio libre te haga de banco ó mesilla y ofrezca una estética diferente.
Así en las camas de 140 y 150cm. está bien colocar colchones individuales de:090-105-120cm. Y las camas de 180 y 210cm. permiten ir a colchones de:140-150-160 y hasta 180cm.

Las camas japonesas de tatamis

Las camas japonesas de tatamis son normalmente muy bajitas, apenas se levantan unos centímetros del suelo, lo justo para posibilitar una buena respiración a este y por ello invitan también a utilizar futones finos de algodón y látex que permiten ser recogidos fácilmente a modo de sofá y liberar así el espacio de tatami para ser utilizado como suelo en el que se pueden practicar cualquier trabajo corporal como yoga, shiatzu, estiramientos ó simplemente trabajar sobre él con una mesa baja. Por eso las camas de tatamis te conectan con la esencia de la estética japonesa, que con una simplicidad casi ascética revela una cultura mileneria, donde la existencia en armonía con la naturaleza se refleja de un modo muy concreto, donde la forma es el vacío y este cobra un valor estético también.

Cama Tatami, Cama japonesaEl tatami verde esta compuesto por paja de arroz viva que todavía durante todo el lento proceso que constituye su secado y que puede durar unos años sigue realizando el proceso de fotosíntesis por el cual se libera oxigeno hacia la atmósfera. Los tatamis por esta razón se puede decir que ionizan el ambiente. El color del tatami va pasando del pajizo verdoso al principio al amarillo pajizo con el paso de los años. Es importante que al recolectar la paja se deje un tiempo de secado que suele ser un año de forma que esté todavía un poco verde para que este vivo pero suficientemente seco para garantizar que no pueda haber ningún parasito. Los japoneses son muy cuidadosos y aseguran una fumigación ecológica antes de su confección con lo que posteriormente ya no hace falta ningún tratamiento de este tipo. En Haiku-Futon aseguramos que todos nuestros tatamis llegan con el punto de secado adecuado.

El tatami mantiene siempre una temperatura aún más calida que la madera y tiene un punto de dureza parecido a la tierra por lo que es también un suelo muy acogedor, por ello también lo usamos para cubrir superficies enteras de habitaciones ó espacios grandes simplemente colocando unas piezas junto a otras. Cada pieza de tatami pesa unos 25kg por lo que quedan bien asentadas. Los zapatos ó incluso las zapatillas no se deben usar sobe el tatami. Por su calidez y punto de dureza resulta muy agradable andar ó sentarse sobre él.
El igusa ó esterilla que lo recubre tiene la propiedad de repeler el polvo.

Mantenimiento del Tatami clásico Japonés

El tatami clásico Japonés es sorprendentemente duradero y fácil de limpiar, requiriendo solo un trapo o un aspirador con cepillo incorporado. Es bueno cepillarlo también con un cepillo suave de ropa siempre en el sentido de la fibra de igusa. En muchos lugares los tatamis son aireados y secados una vez al año en la primavera, esta tradición no esta mal tenerla como referencia. Si se utiliza el colchón sobre el tatami lo mejor es elevar este un poco del suelo con una base de madera para facilitar su aireación y si se utiliza directamente en el suelo conviene retirar a menudo el futon dejándolo como hemos dicho antes en forma de sofá para que el tatami no quede nunca mucho tiempo con humedad retenida.

Origen y tradición del tatami clásico Japonés

En la casa japonesa los tatamis se usan como superficie para sentarse, dormir ó andar sobre ella. Suficientemente ligeros como para ser transportados por un adulto, los tatamis se componen de un corazón de paja de arroz y un tejido de igusa que lo recubre. Dos bordes de tela protegen los laterales. Los tatamis han evolucionado a lo largo del tiempo, al principio comenzaron siendo muy finos, se podían doblar y en ellos las personas se sentaban ó dormían. Más tarde se fueron añadiendo capas al corazón de paja adquiriendo así mayor confort. Cuando se colocan varios tatamis juntos, hay que tener en cuenta la forma en que se refleja la luz en ellos, según sea unos tatamis estarán mas claros que otros en la misma habitación, esto añade riqueza de matices y belleza.

El tatami se contempla normalmente como superficie para estar sentado ó echado pero también se utiliza para ofrecer una superficie elevándola un poco del resto del suelo a modo de tarima sobre la que se coloca algo que quiere resaltar, normalmente en la esquina de un cuarto, esto pueden ser arreglos florares ó ciertas cerámicas.
Apilando 2 ó 3 tatamis se puede crear un banco.

El tatami es el único material de suelo que se fabrica solo en Japón, por eso es para algunos un símbolo de todas las cosas japonesas.

El fabricante de tatamis recoge la paja de arroz, pero solo los tejerá un año más tarde. Es importante que se asegure un buen secado de la misma.

Tuerce la paja de arroz en haces de 2cm de diámetro, los dispone en capas y las entremezcla, 7 capas de paja de arroz pueden así armarse juntas, luego comprimidos para alcanzar un grosor de 6cm. sobre una superficie media de 180cm de longitud por 90cm de anchura. Por último, el “cuerpo” del tatami se embala o en una tela, o en una trenza de junco tejido, el igusa, que da una superficie dura y brillante sobre el lado expuesto del tatami. Se termina confinándolo sobre las 2 longitudes por bandas de tejido amplias de cerca de 3 cm.

La palabra tiene su origen en el verbo japonés tatamu, doblar expresa la idea de cosas que se doblan y apilan. Desde que la paja de arroz y otras fibras se usaron para cubrir el suelo, doblándose y apilándose estas cubiertas fueron desarrollándose en un tipo de mat.

Lo que llamamos tatamis hoy en día, por su tamaño y forma parecen haber sido concebidos como camas. El cambio de okitatami mats que se colocaban aquí ó allá en el cuarto, por los tatamis mats que cubren totalmente el suelo ocurrió en el siglo XV en el estilo de las casas de los samuráis.

Con esta combinación de 3 funciones básicas- como cama, como asiento apilándolos ó como suelo cubriendo todo el espacio, los cuartos de tatamis se consideraron un producto acabado. Más tarde fue ampliamente difundido y sobrevivió hasta nuestros días.

De acuerdo con un viejo dicho japonés; medio tatami para sentarse y un tatami para dormir, la medida estandarizada fue la de 90 x 180 que corresponde a las dimensiones del cuerpo humano. Esta medida se convirtió en una regla social para ajustar todo lo posible las medidas de la casa, convirtiéndose en una medida tradicional de carpintería sobre la que se ajustaban los distintos cuartos de la casa, sustituyéndose el sistema métrico por el 90 x 180 ó shaku. En 1959 se abandono de nuevo la medida oficial del shaku por el sistema métrico.

Sabéis que vuestras opiniones, sugerencias y experiencias son muy valiosas para nosotros, podéis utilizar este espacio para compartirlas.

Autorizamos la utilización de este artículo, sólo si se publica su origen.
Creado y publicado por Haiku-Futon®

https://www.haiku-futon.com/

5 - Cama Tuca con doble pata.

Mantenimiento de los muebles y camas de madera maciza

Para las camas y muebles de madera – Cuidados – Haiku-Futon

Es conveniente de vez en cuando limpiar y encerar la madera.

Si notamos que nuestra cama o mueble está con un tono más apagado o tiene manchas de suciedad procederemos de la siguiente manera:

  1. Limpiar frotando con agua y jabón líquido de glicerina y una esponja tipo “BRITE-AZUL”. Si tuviera alguna zona que se resiste, se frotará suavemente con la parte AZUL de la esponja, hasta que la mancha desaparezca. Si hubiera alguna raya o marca se puede pasar una lija con un grano de 320 procurando aplicar el lijado no solo a la parte dañada sino también a su inmediata cercanía para que no haya zonas diferenciadas, en el caso de aplicar la lija se hará siempre de forma longitudinal al sentido de la veta de la madera.
  2. Una vez realizado el 1er. paso se deja secar la madera y dependiendo del tiempo que haga podrá ser de una duración de entre 1 y 3h.
  3. Se puede proceder a aplicar la cera; nuestros muebles están acabados con cera “BEKOS” de la casa “LIVOS”, pero alguna otra cera pura de abejas e incolora, podría servir.
    Esta se aplicará con pequeños movimientos circulares para que de esa forma penetre bien en el poro de la madera, después de su aplicación se dejará unos 10 a 15m. pasados los cuales frotaremos con cierta energía, con un paño de algodón o una bayeta ligera sin pelusa. Si se notara después de aplicar la cera que aún la madera está un poco seca, habrá que proceder a dar una 2ª mano de cera.